ENVASE.: Es la principal forma de contacto entre
producto y consumidor. Su objetivo fundamental es la venta del producto,
fraccionándolo, y adaptándolo el tipo de mercado, al tipo del consumidor e
incluso a las modas. Por consiguiente, podríamos decir que el embalaje es
aquello que envuelve al producto, lo presenta, y facilita su venta.
EMBALAJE: Sirve para reunir, proteger, manipular, almacenar y
distribuir productos, envasados o no. Su función principal es de proteger al
producto, envasado o no, facilitar las operaciones de estiba y desestiba
durante el almacenamiento, transporte y manipulación e, incluso, presentar el
producto para su venta en algunos casos.
La ley sobre envases y residuos de envases (Ley 11/1997 de 24 de abril),
distingue los siguientes tipos de envases:
Envases de venta o primarios. Son aquellos que son utilizados por el
consumidor final, para el transporte del producto o hasta su consumo, así como
sus envoltorios.

Envases colectivos o secundarios. Son aquellos que se usan alrededor del
envase de venta para posibilitar la comercializan de las mercancías, que
impiden o dificultan el robo, o bien se usan con fines publicitarios.
Envases de transporte o terciarios. Son aquellos que sirven para proteger
de daños a la mercancía durante el trayecto entre el producto y el
distribuidor, o bien aquellos que se emplean durante el transporte por motivos
de seguridad.

Funciones y características del envase.
- Contener: El recipiente de consumo se adapta a la cantidad necesaria.
- Identificar: El consumidor debe asociar el continente con el contenido, diferenciarlo de la competencia mediante formas, colores, dibujos, etc.
- Conservar: Debe mantener las condiciones organolépticas y funcionales que se atribuyen al producto.
- Proteger: Debe salvaguardar la integridad del contenido evitando manipulaciones.
- Acondicionar: Debe adecuarse al transporte desde el centro de producción al punto de consumo.
Funciones del embalaje.
- Proteger: En este caso, de factores exteriores ambientales (agua, frio, calor) y mecánicos (vibraciones, golpes, trepidación, aplastamiento).
- Identificar: Es un soporte de información referente al transporte, su origen y su destino final. Debe así mismo facilitar la inspección aduanera o la toma de muestras.
- Informar: Debe indicar mediante grafismos o dibujos como debe realizarse su manipulación y almacenamiento, para evitar riesgos tanto a las personas como a los productos que contienen.
- Exhibir: Esta función únicamente está presente en los productos que no están envasados.
- Facilitar la manipulación y la recepción: La mercancía debe dividirse en bultos susceptibles de ser enganchados o cargados por medios normales.
Algunos
ejemplos de símbolos gráficos para la manipulación de embalajes.
Clasificación de envases y embalajes.
Por su función:
- Embalaje de expedición o envió: cajas de testeros reforzados.
- Envase/embalaje de venta o presentación: blíster, agrupación de botellas de agua.
- Envase/embalaje de conservación: caja de polietileno para tartas heladas.
Por su uso.
- De consumo.
- Industrial.
Por su forma.
- Cajas.
- Bidones.
- Sacas.
- Botillas.
- Envase/embalaje de madera.
- Vidrio, plástico, cartón, etc.
Los
envases y embalajes se encuentra sometidos a dos tipos de normativa:
Normativa
técnica. Esta normativa se da en tres áreas:
Normalización: Especifica
las características que deben cumplir los distintos productos tales como
maquinaria, vehículos, embalajes, etc. y que quedan establecidas en normas
dictadas por organismos internacionales como, por ejemplo, la Organización
Internacional de Normalización (ISO), o la Oficina Internacional de
Contenedores (BIC). La normalización puede ser facultativa o obligatoria.
Certificación: Consiste
en dejar constancia de que un determinado producto reúne las condiciones
técnicas legalmente establecidas.
Homologación: Se
refiere al reconocimiento oficial de un determinado producto o servicio, y debe
ser realizada por un organismo que tenga atribuida de forma legal dicha
facultad.
Normativa
legal: Hace referencia al conjunto de leyes que establecen envases
obligatorios para distintos tipos de productos.
Por
otra parte, es importante el etiquetado y señalización de envases y embalajes,
ya que proporciona, a todas las personas que participan en el proceso de
distribución, información sobre el contenido, características y cuidados que
requieren la carga. A fin de facilitar las tareas de distribución, los
embalajes deben estar identificados, de modo que incluyan:
- Nombre y datos del destinatario.
- Características principales de la carga.
- Orientación y protección que requieren la mercancía.
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